¿Cómo responde un agricultor a la sequía?

En estos últimos 10 años, la región de Valparaíso ha sido víctima de las consecuencias de la sequía meteorológica; que significa menos lluvia que la que normalmente cae en la región (comparado con la línea base 1980 – 2010).

Esto se agudizó durante el pasado 2019, año en que el promedio regional alcanzó un 80% menos de lluvia; lo que a la fecha significa un hito histórico para el territorio en los últimos 100 años.

El fenómeno ha impactado más fuertemente al sector agrícola, ya que el consumo de agua extraída alcanza el 82% a nivel país y, por tanto, cualquier falta de agua tiene implicancias directas en los niveles de productividad; especialmente para los agricultores que no utilizan pozos para regar sus cultivos, quienes han tenido que lidiar con turnos de riego de menor volumen de agua e incluso canales de riego secos.

Sin embargo, las respuestas ante la menor disponibilidad de agua han sido variadas, las que se resumen y detallan a continuación.

Reducir de superficie de cultivo

Esta respuesta es la más común entre agricultores que desconocen las tecnologías disponibles o no han integrado nuevos conocimientos que les permitan aprovechar de mejor forma la menor cantidad de agua disponible.

En esta condición, es probable que la reducción de superficie cultivada sea constante año a año, dada la proyección climática actual para la región.

 

Integrar nuevas fuentes de agua

Esta respuesta ha sido mayormente gatillada por la emergencia de tener cultivos en desarrollo y cercanos a la fecha de cosecha, con lo que la primera opción en general han sido los camiones aljibe (camión cisterna), los que llegan hasta $80.000 por 10 M3 en comuna de La Ligua.

Otras alternativas que se están evaluando son:

1) La desalinización de agua de mar; como ocurre en otros países, generalmente con sistemas de osmosis inversa.

2) La captación de agua de niebla (atrapanieblas); aunque estos últimos han sido más adoptados en la Región de Coquimbo, mientras que en la Región de Valparaíso existe poca difusión al respecto.

 

Cambiar cultivos a nuevas condiciones climáticas

Esta respuesta es menos común y se ha visto entre productores que conocen sobre cómo la crisis climática está afectando y seguirá afectando la región de Valparaíso.

Los cultivos escogidos son todos de menor requerimiento hídrico en comparación con los cultivos tradicionalmente usados en el territorio (paltos, cítricos, nogales, tomates, pimentones, entre otros). Cabe destacar también el uso de nuevas variedades mayormente adaptadas a condiciones de escasez; aunque estas pueden demorar algunos años en introducirse exitosamente, pues muchos agricultores prefieren trabajar con las variedades que conocen desde hace tiempo.

Mejorar la eficiencia hídrica

Esta respuesta viene siendo la más común entre los agricultores que cuentan con asesores informados y actualizados con las tecnologías disponibles. Este perfil se encuentra generalmente entre productores de tamaño mediano y grande.

Dentro de nuestro modelo de 5 Pilares de Eficiencia Hídrica, los pilares que se han priorizado siguen el siguiente orden en la región:

  1.   Conducción de agua (sistemas de riego tecnificado)
  2.   Decisión de riego (sondas de humedad, para decisiones basadas en suelo)
  3.   Retención de agua (mejoradores de humedad, protectores de suelo)
  4.   Absorción de agua (bloqueadores solares, infraestructuras de protección)
Referencias
  • Experiencias en terreno y Encuesta de Eficiencia Hídrica 2019 de Eficagua, entre 2016 y 2019.

  • Dirección Meteorológica de Chile.